Al llegar a Mixquic, nos da la bienvenida una catrina de cerca de cinco o siete metros. Al empezar a recorrer el lugar, pues podemos observar diversos puestos de comida, bebidas, botellas, panes, donde pues ofrecían diversos tipos de alimentos. Entre ellos se encontraba el armadillo, el venado, el conejo, los chapulines, estos pues como sabemos se han venido comiendo desde épocas pasadas. Había puestos de quesadillas y tlacoyos, de tacos, tortas y demás.
En bebidas, podíamos encontrar desde tepache, cerveza hasta “tlapehue” la bebida de los dioses y al que el día de hoy conocemos como “pulque”, con respecto al pan también había diversos tipos, podíamos encontrar de nata, nuez, amaranto y mantequilla.
Había puestos de botellas de vino, de champagne, de esencias y alguno que otro de tequila.
En dulces podíamos encontrar, alegrías, amaranto con cualquier combinación, dulce de calabaza y camote.
Las ofrendas principales, con las cosas colocadas en ellas, nos relatan cómo va surgiendo todo esta tradición al paso del tiempo y que con los años, ha logrado crecer esta tradición, y ser demasiado representativa para nuestro país.
Comentarios
La verdad es que nunca había visitado Mixquic, en esta fecha, y es impresionante la cantidad de gente que asiste, el panteón verlo totalmente arreglado lleno de flores, velas y algunas otras cosas es una experiencia maravillosa e incomparable.